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CASOS CURIOSOS
Ladrones de un coche detenidos en Salmerón en 1970 PDF Imprimir E-mail
Escrito por Pilar Hualde   
20.03.2011
En agosto de 1970 se produjo un curioso incidente en Salmerón:casi por casualidad se detuvo a dos individuos que habían robado un coche -un Seat 600- en la localidad madrileña de Getafe. La crónica aparecía así en Nueva Alcarria del 29 de agosto de ese año. El salmeronense Florentino, Saiz que colaboró en la detención, me envía la noticia y el recorte de periódico aquí reproducido. Desde aquí, todo nuestro agradecimiento.

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Última modificación ( 20.03.2011 )
El reloj del Ayuntamiento y el Conde de Romanones PDF Imprimir E-mail
Escrito por Pilar Hualde   
06.08.2010

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Cuentan los más mayores de Salmerón una historia acerca del reloj que lleva casi un siglo presidiendo la vida municipal desde la torre del Ayuntamiento. Se trata de un reloj de esfera, que se ilumina por la noche, y que da las horas con repetición. Bajo él aparece una inscripción que nos aclara que dicho ingenio mecánico fue un regalo de doña Petra Culebras y que se instaló en este lugar en 1914. Según el decir popular, la mencionada terrateniente tenía gran amistad con el Conde de Romanones, líder de la política caciquil en la provincia de Guadalajara durante los primeros lustros del siglo XX. Al parecer, Romanones había prometido regalar el reloj para la fachada del Ayuntamiento y después no cumplió su palabra. Ante esta situación, doña Petra, despechada, hizo ella misma la donación y puso como condición que se instalara la placa con la inscripción que la identificaba para la posteridad como autora del regalo. Pues bien, leyendas aparte, la prensa provincia se hizo eco de este episodio del reloj de la siguiente manera: En el número del doce de febrero de La Crónica de Guadalajara de ese año 1914, se nos narra la llegada a Salmerón de don Manuel Brocas (secretario de Romanones) en compañía de Luis Fernández Navarro (padre de doña Cristina) y su hijo Luis, con el fin aparente de limar las asperezas ente las distintas facciones del pueblo que se caracterizaban, desde hacía décadas, por sus posiciones encontradas y su enconamiento, con el consiguiente enrarecimiento de la vida local. Desde luego, esta visita hay que interpretarla a la luz de la compra de votos de la política de Romanones en este momento; sin embargo, veamos la versión edulcorada que de ello daba el mencionado periódico:

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A continuación, y es lo relevante para nuestra historia, el periódico habla de “una respetable señora” que “entusiasmada ante el bello espectáculo que daban los congregados alzó un gran regalo consistente en un hermoso reloj para el servicio del vecindario”. Este regalo “alzado” públicamente, nos puede de dar idea del enfado de la despechada señora que quiso, con este gesto, hacer una exhibición de poder frente al olvidadizo Romanones. La circunstancia de que la ostentación del regalo del reloj se hiciera en presencia de pueblo y autoridades locales y externas hizo que en la memoria popular, con más o menos alteraciones, haya permanecido el recuerdo de aquel episodio.

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Fechas después, La Gaceta confirmaba la instalación de reloj en la torre del Ayuntamiento, y nos trasmitía el nombre de su creador:

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Última modificación ( 08.05.2012 )
El caso del fraile del convento de la Virgen del Puerto acusado de herejía PDF Imprimir E-mail
Escrito por Pilar Hualde   
30.07.2010

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El fraile de nuestra historia se llamó Fray Alonso Carrillo y vivió en el Convento de Nuestra Señora del Puerto, de Salmerón, allá por el siglo XVI. Los datos que nos permiten reconstruir su caso se encuentra en un legajo perteneciente a su proceso inquisitorial dependiente del Tribunal de Cuenca, bajo el epígrafe Proceso a Fray Alonso Carrillo, residente en el convento de Santa María del Puerto de Salmerón, acusado de proposiciones heréticas, que hoy día se halla en el archivo Diocesano de Cuenca.

El mencionado fraile, según cuentan los documentos del proceso, fue denunciado por otros dos compañeros de convento, Fray Juan del Rincón y Fray Alonso de Escamilla, a raíz de una disputa teológica surgida en una conversación de comedor, en al año 1578. Aunque hoy nos resulte inverosímil semejante situación, el ambiente, enrarecido por las circunstancias de la Reforma y la Contrareforma y crispado por la presión del Santo Oficio, al margen de las supuestas rencillas habituales en toda comunidad pequeña, posibilitaban situaciones de este calibre. Así se nos narran las sospechas del delito en los documentos de la Inquisición:

(...) en este Santo Officio ay relación que a los primeros del presente, en el monesterio de ntra Sa del Puerto termino de la villa de Salmerón, estando comiendo frai Juan del Rincón y frai Alonso de Escamilla y frai Al(ons)o Carrillo disputaron sobre la materia de los Sacramentos, y tractaron sobre si los Sacramentos conferían gracia ex op(er)e op(er)ato a todos, y que frai Juan del Rincón dixo que conferían y dauan gracia a los que estuvieresn en gracia y no tuviesen ympedimento de peccado. Y frai Alonso Carrillo dixo que aunque estuviesen en peccado mortal los que los recibían, les daban los sacramentos la gracia ex op(er)e op(er)ato y que aunque se lo contradixo el dicho frai Juo del Rincón, todavía el dicho frai Alonso Carrillo se tornó a afirmar en lo mesmo que tenía dicho, y que después, pasados dos o tres días, tornó a tractar de la mesma materia y el dicho frai Alonso Carrillo tornó a dezir que siquiera le acusasen en la Inquisición, que lo que auía dicho era lo que él tenía y la verdad ....


La discusión trataba de una cuestión teológica debatida en esta época entre católicos y luteranos, y que se relacionaba con la advertencias que hacían los teólogos católicos contra la doctrina protestante que admitía que el hombre podía salvarse sólo por la fe, con independencia de sus obras. Seguramente, los compañeros de Fray Alonso aprovecharon lo que podía ser una conversación informal durante las comidas para tachar a nuestro fraile de tendencias luteranas, clara herejía en este momento, y así, suponemos, saldar alguna enemistad personal.

Ante esta situación el Santo Oficio inicia una investigación y "por querer saber la verdad y cómo pasó lo susodicho" y se insta a que se examine "ante notario como fiel y legal cristiano viejo" a acusador y acusado, Fray Juan del Rincón y Fray Alonso Carrillo, respectivamente, bajo juramento de decir la verdad y guardar secreto y "preguntándoles qué palabras dixo el dicho frai Alonso Carrillo y a qué propósito y si fue reprehendido y qué respondió; y, si fue argumentando, con qué opinión" entendieron los demás sus palabras. Se pedía asimismo que se enviara al Santo Tribunal de Cuenca cerrado y sellado "con algunas personas de confiança que a esta ciudad vayan".

Afortunadamente, las sospechas que recaían sobre Fray Alonso, fruto de un momento en que se encontraba en debate el tema de la gracia y los sacramentos y de el la justificación por la fe con independencia de la naturaleza pecadora del hombre, como consecuencia del debate entre católicos y luteranos, fueron pasadas por alto y el Santo Oficio de Cuenca absolvió a nuestro fraile. Al final de su expediente, en el lugar donde constaba el castigo para los declarados culpables, aparece el término latino Nihil, es decir, "nada", con el que se sellaba para la posteridad que la Inquisición había hallado libre de culpa a Fray Alonso Carrillo.

Última modificación ( 05.08.2010 )
La historia del fraile agustino endemoniado y el milagro de la Virgen de los Portentos PDF Imprimir E-mail
Escrito por Pilar Hualde   
27.07.2010

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A finales del siglo XVII y comienzos del XVIII encontramos un curioso caso de tintes milagrosos sucedido a un fraile del convento de Agustinos de Nuestra Señora del Puerto, de Salmerón. Se trata de la historia de un hermano lego, víctima, al parecer, de posesión demoníaca. Los detalles los trasmite el arqueólogo y polígrafo Basilio Sebastián Castellanos de Losada, tan aficionado a la tierra alcarreña. Castellanos cuenta el suceso en un largo poema romanzado cómo el fraile del convento de Salmerón sólo llegó a sanar de su posesión gracias a la imagen de la Virgen de los Portentos, de la Villa de Villalba del Rey (Cuenca). La inspiración del poema se la dio, según él mismo confiesa en las notas, la lectura de una Historia de la Virgen de los Portentos, escrita por el párroco Bernabé García de Mendoza en el siglo XVIII. En ella se contaba cómo, después de haber visto al fraile altas autoridades de la Orden Agustina sin haber logrado que saliera de él el demonio, en un momento de mejoría, mandaron a Fray Francisco como limosnero a la cercana localidad de Villalba del Rey y que allí, al entrar en casa del párroco y ver una pequeña imagen de la Virgen que aquél tenía, el lego entró en trance, logrando finalmente quedar libre de su posesión. A raíz de este suceso le levantó la capilla a la patrona de aquél lugar. Así lo cuenta en verso Castellanos de Losada:

El enemigo de Dios /que anda buscando en las almas/ un flanco por donde asirlas/ para mejor devorarlas,/ en el siglo diez y ocho/ diz que anduvo por la Alcarria,/ envuelto en negros hechizos,/ cometiendo mil hazañas./ Y entrándose en Salmeron,/ donde un convento se hallaba/ de Agustinos religiosos,/ á un limosnero se agarra./ Frey Francisco de Medina /al religioso llamaban/ á quien el demonio echó/ en un hechizo, la zarpa. /El pobre lego, sintiendo/ dentro de si tal cizaña, /dicen que daba alaridos /que atronaban la comarca;/ y viendo los superiores/ que el diablo le atormentaba,/ con conjuros y exorcismos/ le tratan echar del alma : /Mas segun hemos leido, /en la historia de Villalba, /al espiritado fraile/ los Agustinos no salvan. /En un tiempo en que el demonio/ quedó, al parecer, en calma,/ á recolectar limosnas/ fué el religioso á Villalba. Hallábase en esta Villa, / como cura y padre de almas / Don Bernabé y García /de Mendoza, cuya fama /de virtud y santidad/ nadie con razon dudara./ Era el cura poseedor /de una imagencita santa,/ de la Virgen nuestra luz,/ la cual le dejó por manda/ su tío don Blas Mendoza/ mercenario de gran fama ./ Sobre un escritorio antiguo/ tenia á la Soberana/ de los ángeles, y el lego/ al mirarla allí se exalta./ Ella es gritó aturdido/ el demonio en sus entrañas,/ y el energúmeno empieza/ a dar señales de rabia./ Viendo el buen cura Mendoza/ que en el lego el diablo se baila/, hizo llamar á don Diego/ Solazar, que de la Alcarria / era tan diestro exorcista,/ que el demonio á sus palabras / y conjuros no podía / resistir sin dar la cara. Puesto el lego ante la Virgen/ á grandes voces declama/ que su imágen es la sola/ que al diablo le asusta y mata./ Y llevándola á la iglesia,/ se vieron lágrimas santas/ salir de los divos ojos// de aquella imágen sagrada. El pueblo todo, á su vista/ piadoso clamor levanta.......(B .S. Castellanos de Losada, Colección de romances mímico-dramáticos y de cuentos en variedad de metros, publicado por J. Repullés en 1844)


De la historicidad de este relato da cuenta, además, la existencia de una carta enviada de la villa de Villalba a la Marquesa de Ariza “dándole cuenta cómo en aquella villa se hallaba un religioso de Nuestro Padre San Agustín endemoniado, y cómo conjurándole ha declarado el buen suceso de nuestro Católico Monarca Felipe Quinto, y los grandes milagros y prodigios que ha obrado Nuestra Señora de los Portentos. Con todo lo que verá el curioso lector”. Son ocho hojas, publicadas en Madrid, en 1706. En el texto se nos informa del nombre completo del religioso, Fray Francisco Alfonso Antolinez y Medina, de que era natural de Villena y de que residía en el Convento de Ntra. Sra. Del Puerto de Salmerón. La fecha de la curación de nuestro fraile fue, a decir de los documentos, el 29 de enero de ese año 1706.


Última modificación ( 30.07.2010 )
Dos casos milagrosos de la Virgen del Tremedal en Salmerón en el siglo XVIII PDF Imprimir E-mail
Escrito por Pilar Hualde   
26.07.2010

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En el libro Historia panegyrica de la aparicion y milagros de Maria Santissima del Tremedal, venerada en un monte del lugar de Orihuela, en el Obispado de Albarracín, escrito por Francisco Lorente, Canónigo Magistral de la Catedral de Albarracín, y cuya segunda edición fue publicada en Zaragoza en 1766, se mencionan dos casos milagrosos obrados por la Virgen de la advocación mencionada y que tienen la curiosidad de haber sucedido en nuestro pueblo, Salmerón.

El primer caso se refiere a una mujer de la localidad, Ana María Guijarro, casada con Sebastián Villarreal (obsérvese que ambos apellidos se conservan aún en el pueblo), quien el día 8 de abril de 1743 se puso de parto y el proceso se alargó durante varios días, temiéndose que el niño hubiera muerto. Cuenta el canónigo Lorente que una vecina, que era natural del pueblo turolense de Orihuela del Tremedal de donde la Virgen del Tremedal era patrona, dio a la parturienta una estampa y un manto de dicha imagen y que, desde ese momento, la madre volvió a sentir a la criatura en su vientre y la media hora alumbraba felizmente a un niño. Reproducimos la imagen del texto a continuación.


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El segundo de los casos acaecidos en Salmerón y atribuidos a la mediación de la Virgen del Tremedal le sucedió al entonces Preceptor de Gramática de Salmerón, Félix Martínez, un maestro natural de Pelayo y que ejercía en nuestra villa. Este hombre, en Febrero del mismo año 1743, consiguió una estampa de la mencionada Virgen y creyó que, en lugar de colocarla en su dormitorio o en el aposento de su vivienda donde daba clase de latín a los muchachos del pueblo, estaría más segura guardada en el arca de los libros. EL caso fue que nada más guardar la estampa le fue imposible cerrar el arca por más esfuerzos que hizo, y que sólo logró cerrarla una vez sacada de ella la imagen. Entendió el hombre que la Virgen quería ser venerada en un lugar y visible y la colocó en un sitio preferente de su aula y la hizo protectora de su escuela. La reproducción de la imagen del texto es la siguiente.


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Nos dice, asimismo, el canónigo que la devoción a esta imagen estuvo extendida por la ciudad de Cuenca y su diócesis y menciona, edemás de Salmerón, algunos pueblos vecinos como Priego, Albendea, Valdeolivas y Salmeroncillo. Sin embargo, no menciona la villa de Alcocer, donde la advocación ha persistido hasta hoy día en que se sigue venerando la imagen de la Virgen del Tremedal en su magnífico tmplo parroquial y donde, hace pocas fechas se organizó un encuentro entre imágenes con la advocación de Virgen del Tremedal procedentes de distintos pueblos de toda la geografía hispana.


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Última modificación ( 27.08.2010 )
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